Publicado por el ago 6, 2013 en ¿Por qué se hizo así? | sin comentarios

A mí personalmente los bosques se me resisten, pero también he de reconocer que he tenidos pocas oportunidades y pocas localizaciones en las que practicar, por lo que os preguntaréis con razón quien soy yo para dar consejos sobre los bosques. 

Esto es un blog y por tanto no una cátedra, y simplemente trato de entretenernos un rato, yo manteniéndolo al día y vosotros leyendo unas pocas líneas . Por tanto simplemente voy a deciros los consejos que a mi me han dado grandes expertos en el tema :

Busca en la medida de lo posible que en tu encuadre no salga la parte superior de las ramas, salvo que sea un bosque muy denso, eso te ayudará a que la diferencia de luz derive en un quemazón de las zonas del cielo que se entrevean entre las hojas .

Salvo que haya una corriente de agua que pretendas asedar  la larga exposición en los bosques es crítica pues las ramas y hojas tienden a moverse con facilidad.

Por el mismo motivo el uso de filtros graduados, si nos alarga demasiado el tiempo de exposición puede ser un inconveniente.

Busca momentos de niebla, el ambiente y la luz suelen ser fabulosos.

Una buena indicación para los bosques de hayas, y de caducifolios en general, es el 1 de noviembre, a partir de ahí, como referencia no exacta, el bosque suele mostrar sus colores otoñales en todo su esplendor.

En primavera y sobre todo con nieblas los bosques también suelen ser un buen objeto de fotografía

La nieve es otro momento especial, mantened la prudencia necesaria, y sobre todo el mejor momento es en las primeras horas tras la nevada, pues las ramas suelen estar aún cubiertas y se consigue un efecto muy estético.

 

Nunca olvidaré los consejos del maestro, y profesor,  Antonio Merediz, hace ya unos cuantos años en Espinareu, dentro de una salida de Cazadores de Luz

Consejo

Siempre que puedas ayúdate con la niebla, te dará un ambiente mágico, te permitirá realizar mejores exposiciones al tamizar la luz.

Existen páginas y programas para predecir las nieblas, y estas suelen ser más frecuentes y abundantes a primeras horas de la mañana.