Publicado por el sep 15, 2014 en El blog de Lujó | sin comentarios

 

Yo también lo llamo el efecto Pal Hermansssen, porque cada vez que asisto a una de sus masterclass salgo con todos mis esquemas hechos trizas.

Tras un fin de semana en el art openhouse de Salamanca, dando unos talleres, aprendiendo de José María Mellado, Pal Hermanssen, Gervasio Sanchez., y compartiendo tiempos y charlas con ellos y con tres grandes como son Mamém Marí y su hermana Marta, Belén Caballero y  Chema Barreiro uno ya viene en el viaje de vuelta intentando digerir todo lo aprendido.

Lo primero reconocer la trayectoria de uno mismo, estudiarla y buscar errores y fallos.

A veces el fallo es la propia trayectoria, el intentar seguir caminos ya andados, y no buscarlos los propios, o la propia visión.

A veces nos dejamos llevar por el yo también quiero hacer esa foto, en lugar del yo quiero hacer mis fotos.

Y posiblemente lo mejor es dejar que muchas ideas bullan en tu mente, que den vueltas, ebullan y rompan, y mientras tanto seguir disfrutando de lo que haces, sin más pretensiones, como hasta ahora.

La foto que ilustra el artículo, entra en unas de esas ideas raras, de los "días que no tomas las pastillas". Estando en este precioso atardecer con Juan Santana y Carlos Solinis en La Solapa, después de haber usado unos primeros planos que teníamos a nuestro alcance, dejé de hacerlo pues pensé que lo importante PARA MI en aquel momento era la luz y la sensación de la playa volcánica, lo contradictorio de lo agreste del sitio y de la tormenta que caía, con la suavidad de los colores. Y me propuse hacer dos tomas, una que ya conocéis y que fue la llevada Salamanca para el libro del congreso, y la otra su complementaría, para representar esa idea de ying y yang.

 

  • Ying
  • Yang