Publicado por el ago 28, 2013 en El blog de Lujó | 1 comentario

Rabat es una ciudad de contraste entre lo moderno y lo tradicional, entre las luces y las sombras, entre la agitación y la calma. La modernidad de su centro financiero y comercial frente a la tradición que destilan cada una de sus tres antiquísimas medinas, entre la luz de sus atardeceres y playas y las sombras matizadas y embriagadoras de sus medinas, entre el bullicio de la medina al oscurecer y la calma de un paseo en faluya por el Bu Regreg. Desde es una ciudad que a nadie va a dejar indiferente.


Mis consejos para esta ciudad son alquilar la casa desde España por cualquier web de internet dedicada al alquiler de apartamentos y casas de las usuales en la red. Una vez allí  si no conoces a nadie resulta muy complicado encontrar casas de alquiler, aunque no hoteles cuyos precios no son excesivos pudiendo ser similares a los españoles.

Lo mejor si no conoces a nadie allí del país es  contratar un guía local, sin él ciertos lugares de la medina o la Kashba pueden ser dificultosos de recorrer y además te proporcionará una seguridad extra que no es mal venida en ningún país extranjero. La ciudad no es insegura ( no más que por ejemplo Barcelona o Sevilla, por poner unas ciudades españolas) pero son poco frecuentes los turistas y aún llaman demasiado la atención, sobre todo si se llevan equipos fotográficos ostentosos ( el canon 70-200 es un imán para los amigos de lo ajeno) y existen zonas de la medina que no son recomendables ni siquiera para los locales.

Hay varios sitios indispensables de visitar:

  • La Medina de Oudaya :  Podremos callejear por ella, con las precauciones antes mencionadas, durante horas ya que  es una gran medina y zoco, de las mayores que yo recuerdo.

colores

  • La Kashba : perderse por sus blancas y azules calles, tomar un té en su magnífica terraza o ver el mar desde ella. 

ropa tendia

  • La necrópolis de Chella: un ambiente mágico, cercano al centro histórico y que realmente merece la pena visitar, nos sorprenderá. Precaución con los cientos de cigüeñas que la habitan.

patio chessla

  • Mausoleo de Hasam y Mezquita : uno de los sitios más turísticos y visitados de la ciudad, tanto por resdidentes como turistas. No se entiende una visita a Rabat sin pasar por estos monumentos.

guardia montada

  • Palacio Real : de más difícil localización y acceso, os recomiendo realizar la visita en taxi o acompañados de guías. Pedir permiso para las tomas, no admiten teleobjetivos.

palacio real

En todas ellas podremos realizar diversos tipos de fotografía: arquitectura , “streets”, detalles, sociales… Respecto a fotografiar la gente hay que ser respetuosos, por lo general no ponen problemas y suele gustarles, pero gente más tradicional, y en especial muchos jóvenes son totalmente reacios, por lo que se debe pedir siempre consentimiento para hacerlo, o utilizar la suficiente focal para que no lo aprecien y por supuesto tener la deferencia de no hacerlas públicas después.  En el Palacio real están prohibidos los teleobjetivos

La costa , sobre todo en sus puestas, con el mar inmenso y rojo, y con una rasa litoral de casi 30 km de “bañaderos” son el sueño del fotógrafo de paisajes. Cuidado en las playas, normalmente en ellas si que sienta muy mal que se realicen tomas si hay gente en las mismas.
Para los atardeceres y amaneceres en la costa recomiendo encarecidamente la utilización de un servicio de seguridad contratado, los mejores lugares o están aislados, o se encuentran en puntos especialmente conflictivos de la ciudad.

noches de Rabat

contemplation

Llevar material abundante, no es fácil encontrarlo allí si lo necesitaseis.

Para todo el resto comer, transporte, etc es una ciudad barata y sus gentes son tremendamente alegres y acogedoras. 

Rabat es una ciudad que aún no ha sido contaminada por el turismo con las ventajas y desventajas que eso supone, con la naturalidad de sus habitantes y con las precauciones que se han de tener

Lugares que no debes dejar de visitar

Hay varios sitios indispensables de visitar:

  • La Medina de Oudaya
  • La Kashba
  • La necrópolis de Chella
  • Mauselo de Hasam y Mezquita
  • Palacio Real

Solo me queda darles las gracias a esa familia marroquí que nos acogió, cuidó y guió: Norsaid, Nor, Fátima, Busga y sus familiares de Rabat que nos cuidaron como a hermanos