Publicado por el mar 7, 2014 en El blog de Lujó | sin comentarios

 

Y es que hemos leído y oído últimamente y hasta la saciedad, comentarios, artículos, blogs, discusiones, etc sobre las motivaciones de los demás para hacer fotos.

A mi sinceramente me importa muy poco porqué, y por supuesto para qué, hacen fotos los demás. Puedo suponer que quizás haya tantos motivos como personas que hacen fotos. Presupongo que algunos lo hacen simplemente como un método más de ganarse la vida, otros como su actividad económica principal o preferente, otros por diversión, incluso alguno por snobismo.

De todos ellos habrá buenos y malos fotógrafos, artistas, egocéntricos, autistas, exhibicionistas... pero sinceramente me importa muy poco.

A mi me importa saber porque hago yo fotos, y mucho más porque hago una determinada foto. Y tampoco me preocupa en absoluto que esté de moda el criticar que se publiquen en 500px, flickr, facebook..... Cuando hago fotos las hago principalmente para mí, pero como quien escribe un libro lo hace para que sea leído, quien hace una foto la hace para ser mostrada. No creo que nadie tilde de egocéntrica a JK Rowling por haber publicado sus libros.

Pero no nos desviemos del eje inicial:

"¿por qué hago fotos?"

 

 En mi caso particular que es el que me preocupa, hago fotos por algo muy simple y complejo a la vez :

¡¡porque siento la necesidad de hacerlas!!

Cuando hago una foto es la consecuencia de ese cosquilleo interior que te dice, hoy tengo que coger mi equipo y arrastrarnos ambos hasta..... normalmente el litoral, aunque no siempre, pues a veces el cosquilleo me pide ir a una sidrería o a un lagar a intentar captar esa imagen que se forma en tu cabeza cuando piensas en ello, otras veces y sobre todo este último año, ese cosquilleo me lleva a un paisaje otoñado o a un río..

Mientras estoy ahí en la arena, o en ese espigón ante un mar embravecido, el olor a salitre me da una intensa sensación de bienestar. Mientras preparo mis composiciones o busco los encuadres, ya estoy disfrutando la foto, buscando un resultado final. resultado que por supuesto no siempre alcanzo, y que desde luego no quiere decir que sea un buen resultado. Pero es mi resultado, y en ocasiones hasta me siento satisfecho con él.  En el camino de regreso a casa, siento muchas veces las mejillas entumecidas por el viento y el frío, ese ardor que se produce después del frio intenso, y ya voy disfrutando pensando como van a quedar, o mejor como creo que van a quedar, las fotos una vez terminadas, y disfruto con ello. Posteriormente en casa, con una taza de café bien caliente en una mano, y el ratón en la otra acabo una o dos de ellas, es mi pasión y siempre acabo al menos una antes de descargar la tarjeta al disco duro. Y disfruto pensando en que la voy a compartir con vosotros.

Creo que hay una palabra que se ha repetido varias veces, y que en realidad es la respuesta a la pregunta que planteábamos:

Hago fotos porque disfruto haciéndolas, acabándolas, compartiéndolas, porque para mí, la fotografía es una pasión y una forma de disfrute.

Por tanto entiendo y respeto que cada uno haga lo que quiera con su vida y con sus aficiones, no entiendo porque ahora se trata de demonizar a las personas que estos días se han acercado a las costas a realizar fotografías, para compartirlas en las redes sociales o en sus blogs.

Se puede demonizar a los irresponsables que poniendo su vida en peligro ponen a su vez en peligro la vida de los que tendrían que rescatarles, pero sean fotógrafos o no. Ahora que exista gente que realice fotografías con el único fin de coleccionar me gustas, medallitas del flickr, visitas a sus blogs a mi no me parece ni bien ni mal, a mi en nada me molestan.Pero si me hace recapacitar en que si a tanta voz "autorizada" les molesta será por algo, y como mi idea del ser humano está más devaluada que un euro ucraniano, pienso que es por motivos mezquinos.

La fotografía digital, ha "democratizado" el mundo de la fotografía y la imagen. Los equipos básicos están al alcance de casi todos los bolsillos, y no hay unos elevados costes en la adquisición de carretes y positivados de los mismos. Por tanto mucha gente puede hacer SU fotografía, con la ventaja añadida de la inmediatez del resultado y por tanto de la posibilidad de corrección del error. También la gran red, ha democratizado el saber, permitiendo estudiar, ver y comprender de forma gratuita la fotografía. Es más permite compartir el resultado, algo que si estaba vedado, salvo para una minoría privilegiada, al común de los mortales.

Y claro todo lo que se democratiza redunda en la pérdida de poder y posición absolutas de esas minorías, y por tanto se sienten dolidas por ello. pero han de ser conscientes que también todo lo que se populariza lleva aparejada una perdida de la media de calidad, lo cual no quiere decir que lo anterior todo fuera de calidad, y es ahí donde se deberían marcar los esfuerzos y la diferencia. Los esfuerzos por hacer una foto de calidad, desde su planificación inicial hasta su resultado final si pretendemos ser "profesionales" de la fotografía, o simplemente aficionados con pretensiones "más artísticas" . La diferencia debe marcarla esa seriedad, respeto y calidad que se presupone de los que cobran por sus obras o de los que de alguna forma obtienen lucro de ellas.

Una vez matizado esto, dejemos de preocuparnos de porque y para que los demás hacen sus fotos, si las suben o no en las redes, si coleccionan miles de me gusta, o si se reúnen alrededor de una cerveza o sidra y de unas hamburguesas.

Al final mi más sincero consejo para quien quiera hacer fotos es que pulse el siguiente botón