Publicado por el sep 14, 2013 en Últimos trabajos | sin comentarios

Este es un proyecto a más largo  plazo que deseo compartir con vosotros en forma de adelanto. Me propongo el ir documentando distintos tipos de matanza, en función de las zonas donde se realizan.

Además de estar seriamente amenazada por el paulatino despoblamiento de nuestros núcleos rurales, su prohibición supuso el principio del fin de este ancestral rito. Aunque algunos ayuntamientos la "han tolerado" o incluso "despenalizado" ha supuesto la puntilla del matachin para la tradición. Por otro lado hay que sumar también la presión de colectivos pro-derechos de los animales en su contra, aunque alguno de los activistas jamás ha contemplado una y desconoce su mecanismo y desarrollo.

Todos estos factores hacen que no resulte fácil el poder acceder a fotografiar una de ellas. Y una vez que lo conseguimos hemos de ser muy prudentes con las imágenes que posteriormente publicamos para no poner en situaciones comprometidas a ninguno de los participantes. Es por ello importante para los maniosos como yo que no somos amigos de recortar en cs, que los encuadres preserven la intimidad y anonimato de las personas, conjugándolo con cortes que no resulten demasiado bruscos o desagradables.

También hemos de recordar que es un momento de trabajo, con sus instantes de tensión y que no debemos suponer un estorbo añadido, ni por nuestra posición que comprometa el trabajo o la seguridad de los participantes, ni por nuestra intervención en la misma.

Para mi existen unos importantes pilares en este tipo de reportaje:

  • Los detalles que magnifiquen la tragedia que se vive
  • El propio momento de la matanza
  • El momento del escaldado
  • La fiesta posterior.

Personalmente empleo un par de teleobjetivos, uno corto 24-70 y otro largo 70-200, y si se va a sacrificar más de un animal pues utilizo también un 50 1.8 para jugar con los desenfoques y un 17-40 para magnificar algunos momentos. Medición puntual de la luz, enfoque manual y modo prioridad a la abertura.

Os dejo unas imágenes de las dos primeras, una de la zona central asturiana y la segunda de la zona occidental. Como veréis si leéis el texto  del final, creo que salvo la comida posterior tengo ya un poquito de los pasos tradicionales.

Si alguno de vosotros es de la parte del oriente y se anima a que realicemos juntos el próximo invierno la de su zona, me sentiría muy agradecido.

Las imágenes pueden resultar duras, pero todo aquel que tiene una cierta edad y procede de un entorno rural o semi-rural seguro que las recuerda de su infancia

La dieta de la aldea

El día de la matanza era un día de fiesta para la casa. Se llamaba al "matachín o matón" y a amigos y parientes para ayudar en las tareas, y la mesa era festiva. Los hombres terminaban su tarea una vez que colgaban los cerdos, pero las mujeres debían "desurdir o desengriar" las tripas (quitarles la grasa que tenían adherida), lavarlas, picar, adobar, embutir y colgar el "mondongo". El primer día hacían las morcillas, y los días siguientes, después que el matachín "estoucinaba"(despiezaba los cerdos), hacían las "androyas"(sabadiego), la "llinguaniza"(el chorizo) y los "choscos y el butiellu". El resto del animal se salaba y una mínima parte se consumía en fresco. La carne permanecía en la sal alrededor de tres semanas, casi el mismo tiempo que se tenía el embutido al humo.

 

Fuente : leyendas de Asturias